Patronal y sindicatos evitan presionar a los partidos

La situación de incertidumbre e inestabilidad política también es nueva para la patronal y los sindicatos. Pero lo que no es nuevo para los representantes de los empresarios y los trabajadores es la ceremonia de la negociación y el pacto. En eso son unos verdaderos expertos.

Y también lo deberían ser los políticos, pero en España no les ha hecho mucha falta hasta ahora. Es verdad que no siempre ha habido mayorías absolutas y eso ha obligado a cierto grado de transacciones y consensos, para gobernar en minoría con acuerdos puntuales, generalmente con los nacionalistas, pero nunca a los niveles que se exigen hoy.

Con la importante entrada (por el número de escaños) de Podemos y Ciudadanos al arco parlamentario no solo está siendo muy difícil la formación de Gobierno, sino incluso que los líderes políticos, los nuevos y los viejos, se sienten siquiera a negociar y a cambiar cromos.

En este punto de impasse, al menos aparente, la patronal y los sindicatos podrían representar un ejemplo de buenas prácticas para el pacto, pero parece que esto tampoco va a ser posible.

Ayer, la sede nacional de la patronal CEOE en la madrileña calle de Diego de León, 50 acogió un almuerzo “a tres” entre el líder patronal, Juan Rosell, y los máximos dirigentes de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, y de UGT, Cándido Méndez. El presidente de las pequeñas y medianas empresas (Cepyme), Antonio Garamendi, no asistió finalmente al encuentro.

En un principio, esta reunión estaba prevista desde hace semanas para tratar cuestiones de negociación colectiva fundamentalmente y pretendía ser “discreta” –que es como llaman los agentes sociales a las reuniones que no quieren que trasciendan públicamente–. Esa es la versión oficial.

Sin embargo, a alguna de las partes le pareció que podía ser un buen momento para que los agentes sociales hicieran un pronunciamiento público y conjunto acerca de la situación política. Un llamamiento ejemplar a la negociación de un Gobierno “fuera del color que fuera” –según fuentes de los interlocutores sociales que admitían que las partes difieren a la hora de diseñar el futuro Ejecutivo–. Pedirían intentar por todos los medios evitar unas nuevas elecciones generales.

Sin embargo, CC OO fue el primero en desmarcarse públicamente el lunes de la posibilidad de hacer este pronunciamiento conjunto. “En ningún caso” se iba a producir esta petición a las fuerzas políticas, “entre otras cosas porque la opinión que mantienen los sindicatos y las organizaciones empresariales sobre el perfil del futuro Gobierno no es la misma”. De hecho, el propio Toxo se apresuró ayer a dejar claro que “los ciudadanos de este país han dicho que quieren un cambio de políticas y han votado preferentemente opciones hacia el centro izquierda”. Desde UGT compartían que dicho llamamiento conjunto “no era necesario”.

Los empresarios no eran tan reacios a hacer una petición de responsabilidad a los representantes políticos. De hecho, fuentes patronales admitían ayer que en los pasillos de la sede de CEOE se había recordado dos ocasiones anteriores en las que empresarios y sindicatos habían pedido juntos a los partidos políticos que rebajaran el tono de crispación y se pusieran de acuerdo para ejecutar acciones

La primera vez ocurrió a finales del último Gobierno de Felipe González cuando los agentes sociales se erigieron en lo que se llamó comando sosiego en medio de un clima muy crispado por la corrupción.

Años después, en 2007, los líderes patronales y sindicales volvieron a hacerlo por similares circunstancias, y, en aquella ocasión, fue el presidente de la patronal, José María Cuevas, quien no exento de ironía dijo que los interlocutores sociales conformaban entonces el comando consenso, en referencia al otro primer comando. Aunque, dicho esto, fuentes empresariales reconocieron ayer que “ahora no se está en el mismo caso”.

Por todo ello, finalmente, patronal y sindicatos evitaron añadir más presiones sobre los partidos y optaron por no hacer ningún llamamiento conjunto a la negociación y al pacto para la formación de un nuevo Gobierno.

Así, tras el encuentro, un breve comunicado explicaba que el objeto de la reunión fue “analizar las tendencias de la economía española en un momento de expectación política sobre cómo se conformará el futuro Gobierno” y otros asuntos sobre la negociación de convenios colectivos.

Tampoco pidieron que los partidos intenten evitar nuevas elecciones, como sí han pedido en público y privado ambos. Es más, el propio Rosell restó ayer importancia al hecho de celebrar unos nuevos comicios, lo que en su opinión “no sería una desgracia ni un desastre”. Si bien al mismo tiempo, pidió “prudencia y paciencia” y añadió que “tampoco pasaría nada si la actual situación se prolongara durante dos o tres meses”.

Por el contrario, la asociación de autónomos ATA sí hizo ayer un duro llamamiento a los partidos. Les exigió “sentido de responsabilidad y respeto a las instituciones” y les reprochó que “la incapacidad de llegar a un pacto de Gobierno supone poner riesgo todo lo avanzado en la recuperación de la crisis”.

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