Preparando el terreno para la salida de Cristiano Ronaldo

Los enterradores habituales. Creo que no es nada disparatado decir que el Madrid jugó en Sevilla mejor que el Barcelona el día anterior en Málaga. Como los análisis se hacen desde el resultado, ahora resulta que hay que decir que el Madrid está muerto, Cristiano negado y su ocaso, próximo. Cristiano era un fuera de serie la semana pasada cuando se giró y la clavó en la escuadra ante el Sporting, y lo sigue siendo cuando falla un tiro cruzado delante de Adán en Heliópolis. Los enterradores habituales van a conseguir que, de tanto preparar la salida de Cristiano, al final se acabe yendo. El cierre de mercado y la sanción FIFA. No tengo duda de que en el espíritu del Real Madrid a la hora de contratar a jugadores menores de edad no hay ni hubo la más mínima intención de traficar con ellos. Como digo eso, tampoco creo que FIFA castigue al Real Madrid o al Atlético, y anteriormente al Barcelona, de forma caprichosa. Lo más lógico es pensar en un error de procedimiento o en un defecto de forma a la hora de documentar esas contrataciones o de justificar el trabajo de sus padres. El Madrid se puede encontrar dos ventanas de fichajes sin poder contratar, con necesidades claras. Dos puestos por cubrir.

Vistos los antecedentes no es descartable que se acabe fichando otro mediapunta, reconvertido a mediocentro, pero el Madrid tiene dos puestos que cubrir de manera cristalina. Marcelo no tiene recambio natural en el primer equipo y predecir el futuro judicial de Benzema, en su mejor momento futbolístico desde que viste de blanco, no está en manos del club. Lewandowski está deseándolo.

Cualquier error de cálculo en cuanto al resultado de las alegaciones en FIFA o en cuanto a los tiempos de la cautelar con vistas al mercado veraniego supondrían otro ridículo planetario. Football Leaks y la campaña del Daily Mail. Ahora ya sabemos que Bale costó 101 millones de euros, pagaderos en cuatro plazos, y la sensación, constatada por el fatídico punto 15 del contrato, es que se pactó el precio de 91 millones para evitar tener que dar explicaciones a Cristiano y a su entorno. Resulta esclarecedor poner por escrito el pacto y exigir silencio al Tottenham. Si no hubiese nada que esconder, no habría nada que exigir. Supongo que el artículo del Daily Mail en el que se entrecomillan las injerencias de Florentino en el trabajo de Benítez forman parte de la campaña, que ya traspasa fronteras, contra el presidente. A falta de los tradicionales desmentidos oficiales, ese contrato y ese artículo son otra buena radiografía del Madrid de Florentino.

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