Giacomo Agostini “No existió ningún ‘biscotto’ contra Rossi”

Hay buena cobertura telefónica en Los Alpes italianos, o como mínimo en la estación La Cortina d’Ampezzo, donde el mítico Giacomo Agostini, el piloto de velocidad más laureado de la historia con 15 mundiales, hace un paréntesis en sus vacaciones para charlar con AS. Lo hace de la resaca de 2015, de las muchas incógnitas abiertas para 2016 y, además, mojándose, sin tener en cuenta ni patrias ni banderas.

—Saludos mito. ¿Cómo le va?

—Hola amigo. Me va bien. Estoy de vacaciones, esquiando un poco, a toda la velocidad que puedo. Siempre al máximo. A doscientos por hora o así. (Risas).

—Siempre le veo de buen humor. Necesito que me cuente cómo están los ánimos por Italia. ¿Se habla todavía más de lo que pasó en 2015 o de lo que nos deparará 2016?

—Hoy mismo (por ayer), estaba en un restaurante en plena montaña y se me han acercado dos personas que me han dicho: ‘Perdona Ago, queremos saber tu opinión del casino (follón) del año pasado’.

—¿Qué les ha dicho?

—¡Qué basta y que vamos a olvidarnos de todo! Cometieron un pequeño error. Uno hizo una cosa y otro, otra, pero basta ya de hablar de eso y vamos a empezar un nuevo año con un espíritu diferente. Amigos no van a ser nunca, como es lógico, pero espero que impere el respeto y que haya grandes batallas deportivas en la pista.

—Eso sería ideal pero, por las declaraciones que hizo el lunes pasado Rossi en la presentación de Yamaha, estamos como estábamos. Dijo que 2015 ya era parte del pasado, pero se acordó de Márquez y le dio algún viaje…

—Creo que no son amigos, pero eso es algo que tampoco importa. Cada uno tiene que hacer su camino y no acordarse más de 2015, porque ya está acabado. Y cuando se encuentren de nuevo en la pista, confío en que luchen el uno contra el otro como lo han hecho siempre, como antes de lo de Sepang.

—¿Le preocupa que pueda repetirse un duelo como aquel tan polémico de Sepang, donde Valentino tiró a Marc?

—Lo que pasó en Sepang ya lo vio todo el mundo y no fue bueno, pero hay que estar encima de la moto para entender bien lo que pasó. Hay que comprender la tensión con la que corren y el hecho de que todos quieren ganar, pero que sólo puede hacerlo uno. Es normal que pasen cosas así. En mi época también había adelantamientos con toque y cuando los sufría yo me enfadaba, pero son cosas de las carreras.

—¿Cómo era su rivalidad, por ejemplo, con Hailwood?

—Pues igual que la de los pilotos de ahora. A mí Hailwood no me decía: ‘Ago, por favor, pasa tú’. Ni yo a él, por supuesto. Si yo podía le pasaba como fuera.

—¿Podemos pensar entonces que no habrá incidentes similares ni revanchas de ningún tipo de Rossi?

—Claro que no. Todos arrancarán con cero puntos en la general y no hay historias que valgan. Simplemente ganará el más rápido. Yo espero que sea así. Es muy difícil que se repita una historia como la del año pasado.

—¿Qué espera de 2016?

—Es muy difícil saber ahora mismo qué pasará, porque pueden ganar el título cualquiera de los tres primeros del año pasado (Lorenzo, Rossi y Márquez) y tampoco hay que olvidarse de Pedrosa, porque en las últimas carreras del año pasado estuvo fantástico. Batió a Valentino en la última vuelta de Aragón y remontó en Valencia.

—El próximo 16 de febrero Rossi cumplirá 37 años. ¿Le ve capacitado para pelear de nuevo por el décimo título que tan cerca tuvo el año pasado?

—Las carreras son las carreras y dependerá sobre todo de cómo haya hecho Yamaha la nueva moto, pero también de cómo hayan hecho las suyas Honda, Ducati y Suzuki… Si la Yamaha es buena, Valentino y Lorenzo estarán en la lucha. Y lo mismo vale para los otros. El piloto a batir ahora es Lorenzo, porque es el campeón del mundo, pero para saber las posibilidades reales de cada uno hará falta ver cómo van los entrenamientos de Sepang.

—¿Siente que los test de este año, por los importantes cambios técnicos, son más vitales que nunca?

—En los test se puede saber qué moto puede ser la campeona y con qué piloto.

—¿Qué le resultará más difícil a los pilotos: el cambio de Bridgestone a Michelin o la llegada de la centralita única Magneti Marelli?

—Para la puesta a punto, Michelin trabajará en sus neumáticos, que son los que son, y la fábrica que gestiona la electrónica lo hará mucho con los pilotos y dependerá de cuál sepa entenderla más rápido y adaptarse mejor.

—Ya ha dicho que espera un 2016 en el que impere el respeto. ¿Descarta por tanto que sea un problema para Lorenzo, Márquez y Pedrosa ir a Mugello y Misano este año?

—Claro que lo descarto. Los aficionados más exaltados o calientes son una minoría en las motos y no hay miedo de que pueda haber problemas.

—¿Está de acuerdo con que la FIM y Dorna le hayan pedido a Honda que no muestre la telemetría de la maniobra con la que Rossi tiró a Márquez en Sepang?

—Quieren cerrar la polémica, porque si sigue abierta es malo. Los periodistas también deberían decir basta y olvidarse de esto. Entender que es pasado y pensar en cosas nuevas.

—Estoy de acuerdo, pero en Italia hay muchos periodistas que siguen hablando de ‘biscotto’ (amaño) entre españoles para perjudicar a Rossi…

—No hubo biscotto contra Rossi. Ni Márquez quiere que gane Lorenzo ni éste que lo haga Márquez y ni Pedrosa que gane otro que no sea él. Las cosas acabaron así, pero no hubo biscottone y hay que pasar página, aunque quien cree que lo hubo lo pensará para toda la vida, porque hay mucha gente que piensa con el corazón en vez de con la cabeza y a esos es muy difícil hacerles cambiar de opinión.

—Pocos recaen en que si Márquez y Pedrosa se hubieran tocado y caído en Valencia, como estuvo a punto de pasar, el campeón hubiera sido Rossi.

—Cierto, y hay otra cosa, que es que encima de la moto no tienes tiempo para pensar como cuando trabajas en una oficina. En la moto vas a trescientos con la adrenalina disparada y así no estás para pensar en historias sino que decides en milésimas. No hay tiempo para pensar en estrategias.

—¿Por qué piloto apuesta como campeón para 2016?

—Es muy difícil de decir. No quiero apostar por ninguno en estos momentos porque intuyo un campeonato muy difícil y muy espectacular. Será muy bueno. Lo que espero es que exista lucha, que haya adelantamientos entre Márquez, Rossi, Lorenzo y Pedrosa sin problemas. Esto es lo bueno de nuestro deporte porque, si por lo que ha pasado se ponen ahora con miramientos entre ellos a la hora de pasarse y se preocupan de que digan que se han molestado o lo que sea, se convierte esto en la F-1, donde todo el mundo se duerme. Si alguien va a correr así es mejor que se quede en casa.

—¿Y su corazón quién quiere?

—Mi corazón va con Yamaha, dándome igual que salga campeón Lorenzo o Rossi, pero que sea con una Yamaha.

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